Conociendo tus raices


Así como un árbol se alimenta a través de sus raíces, el ser humano en el camino de su propio reconocimiento debe saber entonces cuales son aquellas raíces que lo sostienen en su misión terrenal. Pues no se puede iniciar un libro sin epilogo y por tanto avanzar al nudo en el que muchas veces se encuentra sumergido por encontrarse ensimismado en el aire; sí no que debe haber allí un procedente, y para cada alma o rayo de la infinidad manifestada existe un origen o punto de inflexión que es sobre el que yacen las cartas de este juego en el que la consciencia en simulación se encuentra.

Cada chispa divina o espíritu como suele llamarse, contiene en sí una carga energética. Es por esto que algunas personas encarnan en diferentes partes del globo, bajo diferentes normas generalizadas y con diversos matices de su ego o personalidad, que los hace jugar un importante rol en la ascensión de aquel holograma 3D. Y es acorde al camino en que el ser reconoce sus orígenes, que recae en si mismo la absoluta certeza del significado de su propia existencia; pues aquello de donde provienes trae consigo las respuestas de lo que a hacer vienes.

Cuando el hombre logra atravesar los espejismos de sus propias versiones distorsionadas o múltiples egos (lo que suelen llamar personalidad) y logra verse a si mismo en esencia, tiene entonces la oportunidad perfecta de conectar con el universo y todas sus respuestas, dejando así que el origen mismo sea la culminación de el circulo de su existencia (pues esta misma es generada a través de una espiral, más allá del ilusorio tiempo lineal).

En palabras simples: Aquello que tanto te aqueja cuando de buscar tu misión de vida se trata, no es más que un mal enfoque en el que el ser suele caer, pues con la ansiedad, el ego puede verse escarbando un futuro inexistente, en lugar de trabajar con aquello que frente a sus ojos ha sido puesto una y otra vez. Recuerda tu origen desde la más tierna infancia, antes de que los implantes energéticos y sociales en ti una huella pusieran y lograrás entonces recordar bajo la inocencia de un infante lo que en sintonía contigo vibra y lo que tu alma desde el momento 0 ha buscado en ese campo terrenal. Sin distracciones ni quejas, vuelve a ti esencia y verás como una a una las piezas vuelven a encajar y verás un verdadero “futuro” arribando a tu puerta sin la ansiedad y la incertidumbre de aquello que tu mente aún no logra explicar.

Es el origen siempre la respuesta y no el final, esto es algo que nunca debes olvidar.

Con infinito amor, tus guías universales.

Canal: Lya.

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